sábado, 7 de agosto de 2010




- C A S I Á N G E L E S -


Esa canción que te conmovió. Esa luz entrando en el cuarto un Domingo a la mañana. Los bailes, las películas que nos hicieron reír, las ilusiones de adolescentes, las frustraciones, la desesperación, el miedo. Todo lo que vive adentro tuyo un día simplemente se acaba. Es una parte de vos que simplemente se va, y es ahí donde uno está listo para empezar una vida nueva.
No todos los días uno tiene la chance de empezar una vida nueva. Una vida sin
preocupaciones, una vida sin dolor, una vida relajada, sin riesgos, una vida sin soledad. Hacer solo lo que nos gusta, eso es vida. Y para eso hace falta decir adiós.
Adiós a lo que te hace mal, y hola a todo lo que te hace bien, esa es mi filosofía. Y con mi filosofía bastante feliz he sido, hago lo que quiere, nunca hago lo que no quiero. Hay que rendirse de una vez y aceptarlo, la vida es hermosa.
Cada día empieza una vida nueva, hoy empieza esta para mí, y yo pienso vivirla sin privarme de nada. Al menos así soy yo.

La garganta se me cierra, se me seca la boca, el estómago se me revuelve, quiero hablar pero no me salen las palabras.
El mundo se me cayó a pedazos, todo perdió sentido, ya no sé qué hacer, no sé qué decir, no sé qué sentir.
Me pasó de todo en la vida, sufrí mucho, pero hasta hoy creo que nunca había conocido el dolor.
La medida del dolor es el amor, no hay dudas, mas amas, más grande es el dolor.
El dolor. Uno haría lo imposible por no sentir dolor.
No es el odio, no es la maldad, no es la injusticia lo que hace sufrir. Lo que duele es el amor.
El
dolor, la maldad y la injusticia de los que amas, eso es lo que duele, pero duele con un dolor que mata.
No amar, no sentir, incluso odiar, es lo único que puede apagar este dolor.

Man, estoy en mi mejor momento, inmejorable. Man, yo nací en el cuerpo equivocado, esto está a la vista, en la familia equivocada. Yo era un rico en un cuerpo de un pobre, pero ahora, ahora vamos a corregir ese error.
La verdad ni idea como lo hice, pero esa es otra señal más de que estoy predestinado a brillar. Ah, el primer día de becariado man la jefa nos regaló un libro que está buenísimo, se llama “La Vida es Un Mercado”, lo escribió el señor Jay.
O sea la mina esa es grosa man, o sea nos da ese libro porque quiere que seamos unos tigres. El libro dice que hay que imaginarse la vida como un gran mercado en el que vos podés agarrar lo que quieras de la góndola. ¿Queres una casa? Vas a la góndola de las propiedades y man agarras la que queres.
Pobre es el que quiere porque todo está ahí, en la góndola está todo lo que quieras.
¿Man, queres, queres todo? Bueno, agarrate un changuito bien grande y mete todo lo que quieras, llévate el mercado entero, si para eso está.
Go and get it man, andá y conseguilo, así se vive ¿Queres algo? Anda a la góndola y agarralo.
Una sabe que necesita para ser feliz. El ultimo celular, la última netbook, las zapatillas más caras, agarralo ahora man, ya. Si es lo que necesitas para estar feliz, agarralo. ¿Vos sentís que esa persona es la que necesitas para ser feliz? Go and get it man.
In feliz es el que quiere man, porque lo que necesitas para ser feliz lo podes agarrar ¿Queres amor? Y bueno, andá a la góndola del amor man.
Un gran mercado man, eso es la vida. Este libro, este libro sí que la tiene clara. Porque es así, vos pedís y tenes lo que queres. Esa gilada de que el universo te da lo que pedís es posta man.
El libro dice que el mundo se divide entre los que satisfacen sus deseos y los que intentan no desear.
El libro dice que los chicos, bah, los orientales basaban su cultura en tratar de no desear como camino para ser feliz. En cambio acá no funcionamos como esos giles orientales y todo eso. Acá cuanto más deseas y más consumís lo que deseas más feliz sos, no?
The world is mine man, unos pocos conocen el secreto, el secreto de que podes tener todo lo que queres, todo.
Eso de desear algo y no poder conseguirlo man, eso es de giles, de loosers.
Man, todo, pero a ver, todo lo que deseas lo podes agarrar de la góndola. No digas que no.
Este libro la tiene tan clara man, a ver, escuchen esto: ¿Se te murió el perro? Bueno, los perros no se lloran, se remplazan, anda a la góndola de los perros y conseguite otro, ya fue.
¿Queres un novio, una novia? Ok, andá a la góndola de los novios y agarrate uno.
Es así man, vos hace tu pedido que en el mercado encontras todo, hasta el amor, no? No?

No sé si lo recuerdo o me lo contaron pero cuando era chiquito mi mamá me decía ‘dame la mano para cruzar la calle’, y yo le decía ‘no, no te la doy, te la presto’, porque dar la mano me sonaba a darla, sacármela y darla ¿pero dar una mano no es un poco eso?
Dar una mano a alguien es mucho más que hacer un favor. No es dedicar unos minutos que te sobran o prestar una remera que no usas, es dar una parte tuya, es darte vos.
Dar la mano es aferrarte y aferrar al otro. Cuando el mundo se vuelve un abismo y todo se cae tus manos no se aferran a algo, se aferran a alguien, alguien que no te deja caer.
Cuando vos diste tu mano ya no hay forma de soltarla, ya no es tuya, está unida a la del otro, las dos manos son una.
Las manos nos unen, nos suman, cuando damos la mano dejamos de ser yo para ser nosotros.
Mi mano ya no es mía, es tuya, o nuestra. Nunca voy a soltarte la mano, pase lo que pase.

¿Es un capricho? ¿Es una necesidad? ¿Es constancia? ¿Es lealtad? ¿Es tenacidad? ¿Es terquedad? ¿Es intransigencia? ¿Es obstinación? ¿Cómo se llama eso que sentimos y que no se va ni con el tiempo? ¿Es amor? ¿Es una manía? ¿Es ceguera? ¿Qué es? ¿O es obsesión?
Es muy fácil confundir amor con obsesión, pero no son lo mismo. El amor está en todo el cuerpo, la obsesión solo está en tu cabeza. Te encierra en tu burbuja, te aísla, te adormece.
Cuando no hay amor aparece la obsesión, para aturdirnos, para hacernos creer que sentimos algo cuando en realidad no sentimos nada, porque estamos vacíos, vacíos de amor.
El amor saca lo mejor de uno, y la obsesión lo peor.
A veces podemos parecer valientes, arriesgados, y en realidad lo que nos empuja es estar ciegos, obsesionados.
Por la obsesión se puede hacer cualquier cosa, se puede lastimar tanto…
Porque la obsesión al fin y al cabo es un medio para llegar a ningún lado, o para llegar demasiado lejos.
Trampas en nuestra cabeza, y ahí vamos inocentes entregando nuestro cuerpo, creyendo que ese camino nos llevará hacia el amor justificando los medios por ese fin. Y en nombre del amor, matamos al amor.
Por eso las obsesiones son tan peligrosas, porque es un lugar del que nunca se vuelve

Cuando te preguntas por qué y no tenes respuesta no hay paz, te sentís caer al vacío, no hay pregunta que duela más que ‘por qué’. Y necesitamos entender eso que nos inquiera, nos perturba, nos genera ansiedad.
No entender nos enmudece. Habrá que aceptar lo que no tiene explicación, eso que ocurre sin que sepamos por qué. Ese absurdo que amarga nuestra existencia, eso que nos deja en soledad preguntándonos una y otra vez por qué, por qué. Ese sin sentido que vuelve nuestra vida irreal, ese por qué que necesita una respuesta urgente, esos por qué que desesperan. Cuando lo absurdo es tan absurdo ya nada importa.
Quizá se trata de aceptar que en la vida hay cosas que no tienen explicació. O sí?

Porque el amor es simple, solo se trata de estar próximos, de estar cerca, eso es el amor.
Esa distancia es una espera insoportable, no hay tanto misterio, es simple, lastimar a alguien que te ama provoca una distancia insalvable. El amor es un contrato, y hay que estar ahí, no se puede faltar a la cita, porque un corazón se rompe con demasiada facilidad.
Mi amor es un futuro próximo que nunca llega.
Cuando siempre estuviste lejos, cuando tu lugar fue la distancia, la proximidad te descoloca, la proximidad te llena de ansiedades, la proximidad derriba tu gran muralla, la proximidad te libera.
Será que solo se trata de derribar el muro, ese que nos separa del mundo, de los otros. Dejar de ser distantes y vivir el amor más próximamente.


Va terminando el verano, se viene el otoño, temporada de polainas, lluvia, hojas secas y también de amores.
Porque todos dicen que la primavera es la estación del amor, pero está clarísimo que en otoño se forman más parejas. Si en otoño estás solo te empezas a sentir solo. Pero lo peor no es sentirse solo, sino ver que nadie más está solo. Porque aunque digan que siempre hay un roto para un descocida muchas veces uno es el que está roto, descocido y solo.
Como ardillas que cuando llega el invierno buscan su bellota para hibernar, nosotros en otoño buscamos nuestra bellota para amar.
Matate si no conseguís novia en otoño. O sea podes hacerte el moderno y no usar ni sweater, ni guantes, pero si no conseguís novia en otoño no existís, porque en otoño si o si se usa novia.
¿Por qué usamos lo que usamos? ¿Quién dice que tenemos que usar lo que usamos? ¿Alguien nos usa cuando usamos lo que usamos? Todos van para el mismo lado ¿Es posible tomar otro camino, uno distinto? ¿Se paga un precio por no seguir a la manada?
Por los colores que se usan, los jeans, por la campera última moda, por la canción del momento, por lo que sea, nos dejamos atrapar. Nos entregamos inocentes a lo que otros dicen que debe ser creyendo que vamos a encontrar lo que buscamos aunque no sepamos lo que buscamos, aunque no sepamos que sentimos.
Nos encanta la moda ¿Por qué? Si es algo imposible de alcanzar
¿Será justamente por eso? Es solo una ilusión que no podemos tocar. Por eso esta noche yo digo basta, esta noche va a ser especial, yo lo sé.
Esta noche dejo de correr detrás de lo que no se puede alcanzar. Esta noche sigo mi camino y acepto lo que hay para mí, en mi camino. Porque esta noche voy a ser yo, Matías, soltero.

Mi novia de otoño que espere, yo estoy dispuesto a esperar al amor real ¿Llegará?

Mírame, date vuelta y mírame, date vuelta y volvé por favor. Y acá estamos otra vez, logrando que alguien te mire. Cuando queres que alguien te mire no importa ninguna otra mirada, vos querés esa mirada y ninguna más.
Pedimos a gritos desesperadamente que abran sus ojos y nos miren, que nos vean, que vean nuestro dolor y nos comprendan.
Hacemos enormes esfuerzos para no necesitar de nadie, para no necesitar de una mirada para existir. Pero somos esclavos de esa mirada, la necesitamos, como al aire. Hacemos cualquier cosa por atraer esa mirada, intentamos ponernos en el campo visual del otro, quisiéramos tener un reflector que nos ilumine, quisiéramos brillar para ser mirados.
Lo curioso es que los ojos que más nos obsesionan son los que no nos pueden mirar. Pero la mejor mirada no es la que se nos niega, sino esa mirada que no vemos, la que ignoramos distraídamente.
Esa mirada inesperada, fuera de todo calculo, esa mirada que nos ve cuando no nos sentimos mirados y por lo tanto nos mostramos mejor. Una mirada capaz de atravesar la máscara y ver lo que hay detrás.
Es imposible que nos mire a una mirada vacía, vaciada. Pero lo queramos o no somos esclavos de esa mirada porque todos somos luces apagadas que solo se encienden cuando alguien nos mira.

Solo llora quien se ahoga en recuerdos leí en un libro, llorar es un defecto, una debilidad. ¿Entonces por qué lloro? ¿En qué recuerdos me estoy ahogando?
Siento que lloro por recuerdos que no recuerdo, como si hubiera un mundo que alguna vez fue mi mundo.
A veces escucho una palabra, o veo una cara y tengo una sensación rara, como si esa cara o es palabra me llevaran a otro lugar, a otro tiempo.
Es como si en mi alma hubiera un gran muro que encierra otro mundo, otra Matías, otra historia por descubrir, y eso me da miedo. Me da miedo abrir esa compuerta, me da miedo lo que pueda encontrar del otro lado del muro.
Los recuerdos no se pueden matar, ni tampoco esconder, solo se pueden olvidar. ¿Pero cómo olvidarme de algo que ni siquiera recuerdo?
Eso siento, como si me hubiera olvidado de quien soy realmente, como si viviera en una
mentira, como si no fuera quien creo que soy.
Uno anda feliz por la vida creyendo saber quién es, y de pronto una llave, una simple llave te abre la puerta a un mundo desconocido.
Solo sabiendo quien fuiste podes saber quién sos.
¿Es posible que uno haya sido alguien distinto sin recordarlo? ¿Es posible ser alguien distinto al que crees que sos?
Los recuerdos son como la historia, la escriben los que ganan ¿Qué recuerdos ganaron en mi historia? ¿Quién escribió mi historia?
Es muy importante saber quién sos. Y yo sé muy bien quien soy, soy Matías Gabriel Turano un ‘chico feliz.

Te pueden decir un millón de veces que tomar sol sin protector hace mal, pero hasta que no quedes camarón no lo vas a entender.
Todos lo tenemos miedo a las pesadillas… pero hay que tenerlo miedo a los sueños felices, porque
es de eso de lo que no queremos despertar.
Si sos optimista, un realista te resulta pesimista.
Vivir soñando es como tener una tarjeta platino sin límite, y que nunca te llegue el resumen.
Si alguien despierta cuando estas teniendo una pesadilla, se lo agradecés. Pero si alguien te corta un sueño feliz, lo queres matar ¿o no?
Claramente, todos odiamos al despertador, pero qué sería de nuestra vida sin él ¿no?
¿Qué despierta un despertador cuando te despierta? Tus sentidos ¿no?. Salís del sueño y empezás a ver, a escuchar, a oler, a sentir.
Pera poder despertar primero hay que desearlo. Luego intentarlo. Y después dejar que ocurra.
Mis amigos me preguntaban ¿Qué te pasa? Y yo les decía… “estoy re dormido”. Sin dudas, necesitaba un
despertador.

viernes, 6 de agosto de 2010

Hoy pienso en ti
como ayer, otra vez.
al despertar siempre veo
si en la playa estarás,
pero de nuevo, la luna
se lleva un día mas
y se que estoy solo
en donde estarás
hoy pienso en ti..
 
Hoy pienso en ti,
pero no se perdonar
a quien me quiso engañar
Aquella pudo olvidarme
me dejo de amar,
pero no se perdonar
que como tontto, te entregue mi corazón
y no se por que razon, yo pienso en ti.